Con la llegada del invierno y del cambio horario, las horas de luz se reducen y el tiempo de conducción nocturna necesariamente aumenta. Es durante estas circunstancias, cuando la correcta iluminación de nuestro vehículo es determinante para nuestra seguridad y la del resto de usuarios de la vía. En Europa, se producen el 30 % de los accidentes durante la conducción nocturna. Por suerte, los avances de la tecnología y mejoras en el equipamiento de nuestros vehículos SEAT, ayudan a mejorar la comodidad y seguridad durante la conducción, incluso en condiciones adversas.

Una de estas mejoras es la incorporación de luces LED en nuestros vehículos. Los nuevos faros LED son más rápidos y seguros, ya que este tipo de iluminación se parece más a la luz diurna que incluso los faros halógenos. Además, responden 150 milisegundos más rápido que una lámpara de luz incandescente, es decir, que en el caso de los pilotos de freno, circulando a 120 km/h, un piloto LED se activará 5 metros antes. Por supuesto, este tipo de faros duran más, ya que están diseñados para que duren toda la vida, sin que sea necesario cambiarlos.
Otra gran mejora fue el sensor de luz, que activa por nosotros la luz de cruce en túneles o incluso cuando se nos hace de noche en carretera. A esto, ahora se suma el nuevo asistente de luz en carretera de SEAT, que desactiva las luces de largo alcance de forma automática, cuando nos cruzamos o aproximamos a otro vehículo en carretera, así podemos circular por vías interurbanas sin miedo a deslumbrar a otros vehículos. Para evitar el deslumbramiento de otros conductores, es importante usar debidamente las luces antinieblas, que sólo deben activarse en condiciones de lluvia extrema o niebla. Otro elemento que puede distraer, son las luces de cortesía, por lo que es mejor mantenerlas apagadas mientras circulamos.